El fin de la circunstancia
Nada de lo verdaderamente importante lo elegimos nosotros: nacer, ser hombre o mujer, morir. Nacer es circunstancial, el sexo lo determina el padre, morir es el fin de la circunstancia.Archivos para Septiembre, 2009
Transición
Es ajeno irse convirtiendo en otra persona. Para evitar el súbito ocurre lentamente, segundo a segundo. Es imperceptible en esos fragmentitos de vida, pero abrumador al examinarse al final del túnel. Ese túnel que construimos cada noche antes de dormir, cuando vamos en el transporte al trabajo, mientras nos bañamos. Ese túnel. Todos los túneles son el mismo. Todos apuntan al pasado, a los pasados superpuestos que componen la existencia.
¿Recuerdas cuando te decidiste a cortarte el cabello? Decidiste terminar con el pasado que viste desde algún túnel. Cambiar el futuro, aquél en el que tendrías el cabello largo. Lo cambiaste por uno sin melenas a los lados de tu cara. Y así poco a poco comenzaste a dejar de ser tú, el tú de antaño. Hasta que parece que ya no lo eres más y sólo el vago recuerdo de los aferrados te dibuja en una memoria.
Me asusta dejar de ser la yo que conozco, la yo que se aferra a todo como si el orden del universo dependiera de ello. Me aterra ir modificando el futuro para convertirme en alguien más. ¿Cuáles son los cabellos que me cortaré, que tiraré a la basura, que sean lo suficientemente representativos para redefinirme?





