El fin de la circunstancia

Nada de lo verdaderamente importante lo elegimos nosotros: nacer, ser hombre o mujer, morir. Nacer es circunstancial, el sexo lo determina el padre, morir es el fin de la circunstancia.

Archivos para Agosto, 2009

Toma la ruta

Avanzar, flotar sin caerse, orillarse para titubear, continuar sin rumbo o con uno pero desviándose cada que la niebla lo dicte. Llegar para al final no saber que se ha llegado. Retroceder, calmar las ansias de escape, caminar el camino ya caminado, estrellarse con el uno mismo que venía, el que ya llegó y no lo sabe, el que querrá volver.

Cuando se entierren esos intentos, se sabrá si han servido de algo.