El fin de la circunstancia
Nada de lo verdaderamente importante lo elegimos nosotros: nacer, ser hombre o mujer, morir. Nacer es circunstancial, el sexo lo determina el padre, morir es el fin de la circunstancia.Archivos para Junio, 2009
¿Cómo encuentro el equilibrio entre dos cosas que no logro siquiera subir a una balanza? Se me desbordan los sentimientos y la razón intenta, sin éxito, atraparlos en una red imaginaria.
La red termina rompiéndose y éstos escurriéndose vertiginosamente. Me detengo a respirar, lentamente, para intentar llamar a esos sentimientos que se escapan.
Regresan, cuando estoy tranquila, vuelven a su hábitat. Pero la razón se ha ido. Queda la red inservible, las cicatrices que los sentimientos dejaron al escaparse… y el fantasma de Sísifo que, cuando se vaya, será porque ha vuelto.





