Hace mucho no te apareces por mi casa. No recuerdo cuándo fue la última vez que te vi. Tampoco recuerdo qué fue lo último que dijiste. ¿Por qué te has ido? ¿no tienes nada más que decir?.
Tal vez estés de viaje, como los enanitos en Amelie. Podrías mandarme una postal, como ellos lo hacían. Y contarme a través de ella lo que no me quieres contar en vivo.
Dime algo. Te extraño.






Se extingue, lo sabes bien, el aire que lo mantenía con vida.