El fin de la circunstancia

Nada de lo verdaderamente importante lo elegimos nosotros: nacer, ser hombre o mujer, morir. Nacer es circunstancial, el sexo lo determina el padre, morir es el fin de la circunstancia.

Archivos para Febrero, 2008

Estatua en la oscuridad del túnel

“Cada día deberíamos avanzar un poco

o al menos ver el camino.”

La niebla cubre mis pensamientos. Momentáneamente, creo que también mi vista. Intento despejarme al pensar en el centro de una circunferencia imaginaria, intento concentrarme al situar en ese punto la idea que me mueve. Imagino líneas partiendo de ese ombligo, líneas que me atraen para continuar la marcha y llegar a la meta, para alcanzar la luz al final del túnel y abrirme paso entre la densidad que me rodea.

14 incierto

El 14 trajo consigo una circunstancia inesperada e inimaginable hace unos días. Aunque, a decir verdad, el experimentarla se sucedió en un contexto ya vivido en innumerables ocasiones. Sorpresa y reconocimiento privaron en el momento. Un dejo de melancolía y de alerta permanecen incluso ahora. Y el recuerdo, siempre el recuerdo, de su cercanía.

aGOTÁNdose

Una circunstancia compartida está muriendo.

Desde hace tiempo, su posible muerte se presentaba intermitentemente. A veces parecía que tendría un deceso repentino pero, de una forma u otra, los encargados de darle sustento siempre regresaban a alimentarla, logrando así alargar su existencia.

Esta vez es distinta. Los cuidadores parecen haber firmado el acta de defunción adelantada, condenándola a la extinción.

A los ojos de la circustancia sus tutores parecen distantes y difusos. Se pregunta si ha llegado su momento de perecer. Agoniza.

C de circunstancia

Ésta es una nueva circunstancia, como tantas que nacen a cada segundo, anidada dentro de otra circunstancia a quien sus padres llamaron C.